Alguien en una comida me dijo que el estoicismo era para sobrevivir. Le faltaba la mitad del argumento.

En el artículo de esta semana exploramos una idea que merece tu atención.

En una comida alguien planteó que el estoicismo tenía sentido viniendo de un esclavo — era una filosofía para aguantar lo que no puedes cambiar. Mi argumento era el contrario: Marco Aurelio tenía todo y también la practicaba. Si funciona en los dos extremos, el problema nunca fue la condición. Fue otra cosa.

Filosofía aplicada al siglo XXI: ideas antiguas para problemas modernos.