Cómo sobrevivir (y crecer) bajo un mal líder sin perder la cabeza ni el carácter | Filo.Blogia

¿Tu jefe no sabe liderar? Aprende cómo gestionar hacia arriba, proteger tu energía y crecer a pesar de una mala figura de autoridad.

Cómo sobrevivir (y crecer) bajo un mal líder sin perder la cabeza ni el carácter Siempre hablamos del liderazgo de arriba hacia abajo. Hay cursos, libros, podcasts, miles de frases motivacionales. Pero nadie te enseña cómo gestionar hacia arriba. Qué hacer cuando el que está arriba… no está preparado. O peor: cuando el que está arriba tiene poder, pero no criterio. Cargo, pero no carácter. A todos nos ha pasado. Un jefe con ego frágil. Un supervisor que se adueña de tus ideas. Un líder que desaparece cuando hay problemas, pero aparece cuando hay méritos. Y ahí estás tú. Con tu trabajo, tu conciencia y tu necesidad de no explotar. Yo siempre digo: he tenido la fortuna de tener grandes líderes. Y la bendición de haber trabajado con líderes muy, muy malos . Porque los buenos me enseñaron lo que sí. Pero los malos me formaron el carácter. El poder no da legitimidad. Solo visibilidad. Desde pequeños nos enseñan que la autoridad hay que obedecerla. El maestro tiene la razón. El adulto sabe más. El jefe manda. Y si no estás de acuerdo, repite la regla: El coach siempre tiene la razón. 2.- Si no tiene la razón, consulta la regla 1. 3.- Y si tú tienes la razón… regresa a la regla 1 por que, sigue siendo el coach. Hay una escena en la primera temporada de Game of Thrones que resume esta lógica a la perfección. Lord Baelish (Littlefinger), astuto y confiado, se acerca a Cersei y le dice: “El conocimiento es poder.” Cersei no discute. No explica. Solo actúa. Ordena a sus guardias que lo rodeen, lo desarmen y le pongan una daga en el cuello. Littlefinger queda inmóvil. Sorprendido. Entonces, Cersei se le acerca y dice, en voz baja: “El poder… es poder.” Y con un gesto, todo vuelve a la normalidad. No hace falta estar de acuerdo con Cersei para entender la lección. En la práctica, muchas veces no gana el que tiene la verdad, ni el que tiene razón. Gana el que tiene el poder. Y si eso no lo entiendes, vas a vivir frustrado. Pero si lo entiendes, puedes actuar con estrategia. Vacún…